Toda la magia del reino vegetal reside en el conocimiento de los espíritus de las plantas. La antigüedad los ha conocido con los nombres de dríadas, de hamadríadas, de silvanos, de faunos; son los dussi de San Agustín, las hadas de la Edad Media, los Doire Oigh de los galos, los Grove Maindeus e los irlandeses. Pracelso da el nombre de silvestres a los habitantes de los bosques, y el de ninfas, a los de las plantas acuáticas.
Estos seres pertenecen a la clase de aquellos que el ocultismo clasifica de elementales: son los habitantes del plano astral que aspiran a elevarse hasta la condición humana; están dotados de una especie de inteligencia instintiva, y varían de forma al mismo tiempo que el ser material al cual se hallan ligados. Son éstos los que los antiguos Rosacruces utilizaban en sus curas milagrosas, pues a titulo de servidores obedecían con toda naturalidad y precisión las órdenes del hombre espiritual.
Su poder es tan grande sobre el plano material porque habitan en el límite d dicho plano astral: pueden producir curas y visiones sorprendentes; del mismo modo que los elementos del reino mineral producen, cuando son bien dirigidos, todos los fenómenos de la alquimia, y los del reino animal, la mayor parte de las manifestaciones del espíritu.
.
.
.
📝Paracelso-Botánica Oculta.
.
.
.
Instagram: @hierbassanadoras

No hay comentarios:
Publicar un comentario